10NovCrianza Conectada en el II Congreso Educar en Calma

El poso del II Congreso Educar en Calma

Ya han pasado varias semanas desde que el II Congreso de Educar en Calma abrió sus puertas y me apetecía compartir con vosotras cómo ha sido mi experiencia.

Aquí tenéis el Minuto de Oro de mi ponencia sobre Crianza Conectada. Dónde tenemos que poner el foco, cómo debemos de trabajar la crianza respetuosa, quiero que conozcáis qué significa la Crianza Conectada para mí.

Es la primera vez que soy ponente en un evento de esta envergadura y ha sido apasionante desde el momento en el que recibí la respuesta hasta días después de emitirse mi ponencia en abierto, ¿me acompañas?

La propuesta llega como un regalo de inicio de año en forma de whatsapp. Elisa Molina me quiere entre los ponentes para el II Congreso Educar en Calma. Recuerdo perfectamente lo que estaba haciendo en ese momento.

Había nevado muchísimo y estábamos en la nieve con los trineos, disfrutando de una mañana fantástica con un montón de amigos. Llevamos barras de pan, algo de embutido y unas bebidas… 

Uno de esos momentos de “disfrute” que tanto busco desde que la Crianza Conectada me acompaña en mi vida. 

Fui a fotografiar ese instante y me encontré con su mensaje. 

¡Me hizo tanta ilusión! Corrí a contárselo a copadre, que lo celebró como si le hubieran llamado a él (es muy de celebrar también).

Elisa Molina es una de esas personas que se ha ganado un hueco en nuestras vidas para siempre. Se cruzó en mi camino para cambiarlo todo. Y esto era un regalo más…

Eternamente agradecida, mi querida Ely.

El caso es que desde ese instante tuve claro sobre qué sería mi ponencia: Crianza Conectada. 

Llevaba un año trabajando en este concepto, conectando, nunca mejor dicho, con todo lo que yo había vivido, todo mi proceso y el de las mamás a las que ya estaba acompañando.

La Crianza Conectada tenía (y tiene) muchísimo sentido para mí y esta era una oportunidad perfecta para ofrecerla al mundo y que mi mensaje entrara en algunos hogares. 

Tenía claro que quizás no era una ponencia para todos los públicos porque siempre lo digo, la desconexión de un hijo o una hija no es algo que se viva en todas las familias. Estar desconectado emocionalmente de un hijo es muy doloroso y sigue siendo un tema tabú por la crudeza de los sentimientos que se ponen en juego.

Pero mi intención no era lograr llegar a todo el mundo, sino que mis palabras calaran en aquellas familias que realmente resonaran al escucharme. Mamás que, al oírme, pensaran “esto me pasa a mí, por fin alguien le pone palabras”.

Así que manos a la obra… empecé a darle forma a las ideas principales, deseando que llegase el momento de grabar mi intervención.

Se hizo muy largo, pues no fue hasta julio cuando quedamos para la grabación. 

Imaginaos mis nervios. 

Además, la noche anterior no dormí bien y tenía cierto malestar por un conflicto que sucedió la tarde anterior en mi entorno.

Pero Elisa tiene esa capacidad de hacerte sentir como en casa cuando te encuentras con ella y en los primeros minutos de charla, antes de comenzar la grabación de la ponencia, los nervios se fueron diluyendo y conecté con lo que quería transmitir.

Mi foco seguía estando en esas familias que ya son conscientes en alguna medida pero que aun así no logran hacer los cambios que desean en la crianza de nuestros hijos. 

Para poder transmitir este mensaje con claridad, utilicé una metáfora que, en mi opinión, es perfecta para explicarlo y sobre la que después recibí algunos mensajes preciosos. 

Muchas mamás se sintieron perfectamente identificadas en uno de los “estados” que describía en esta metáfora. 

Te los comento aquí brevemente por si no tuviste la oportunidad de verlo:

ESCENARIO 1: El gusano de seda.

Estás educando a tus hijos como puedes, como sabes, sin más herramientas que lo que crees que es mejor para ellos, o lo que te nace de forma natural, pero en el fondo sabes que debe de haber otra manera porque estás lejos de ellos, desconectada, construyendo una relación que no te llena. 

Además, sientes que no es sólo con tus hijos. Tampoco las relaciones con los demás son del todo satisfactorias, teniendo sensación de soledad, decepción o distanciamiento con los que te rodean.

ESCENARIO 2: La hoja de morera.

Similar al anterior, pero en este caso, ya has dado algún paso dirigido a comprender qué está ocurriendo en la relación con tus hijos. Alguna formación, asesoramiento, alguna lectura o incluso alguna conversación reveladora con una amiga.

Comienzas a entender algunas cosas y ya has tenido contacto con la crianza consciente y respetuosa, pero no logras tu objetivo. Parece fácil cuando te lo cuentan, pero llevarlo a la práctica con tus hijos y en tu entorno, es otra cosa.

ESCENARIO 3: La crisálida.

Tratas de llevar a cabo una crianza respetuosa, eres consciente de cómo ejerces la maternidad, y, aun así, sigues sin conseguir esa CONEXIÓN con tus hijos tan deseada.

Ya has leído algún libro sobre maternidad o sobre el cerebro de los niños. Puede que ya sigas cuentas de crianza consciente y respetuosa, o incluso te has hecho algún taller para familias sobre gestión emocional o Disciplina Positiva. 

Sin embargo, la realidad de tu día a día, no te permite conectar como te gustaría, ni todo lo aprendido te resulta tan sencillo. 

Entonces vuelves a caer en el grito, la amenaza, el desprecio… Pierdes de nuevo la paciencia con facilidad. 

Lo haces consciente, pides disculpas a tus hijos, y vuelves a comprometerte para hacerlo mejor la próxima vez.

Pero así pasan los días, las semanas y los años. Y no disfrutas de tu maternidad como quisieras, convives con la culpa, con la frustración o con la decepción.

Comadre… ¿Te sientes identificada con alguno de estos escenarios? Tras el Congreso, muchas mamás me dijeron que se visualizaban perfectamente encerradas en esa crisálida. 

Y ese estado es muy doloroso. 

Sentir que alguien lo nombra, lo entiende y lo acompaña, alivia y reconforta. 

Eso sentí tras mi ponencia… 

Pero bueno, que me lío! Iba por la grabación…

Tras grabar en el mes de julio, quedaba la espera de un par de meses largos para que aquello saliera a la luz. 

Reconozco que en todo ese tiempo, hubo días en los que ni me acordaba, pero cuando pasaba por mi cabeza que era una de las ponentes del II Congreso de Educar en Calma y que mi visión sobre la Crianza Conectada vería pronto la luz… Uf! Me entraban unos nervios y unos calores como cuando te acordabas de que verías al chico que te gustaba ese finde, jejeje.

Ilusión máxima, orgullosa de mí, agradecida a Elisa… Sentía muchísimas cosas y todas bonitas.

Y llegó el anuncio al mundo!! A mediados de septiembre Elisa compartía que el II Congreso de Educar en Calma era una realidad. 

Y junto con esa maravillosa noticia, yo podía contar que era una de las ponentes. No sé si llegasteis a ver el cartel, pero los profesionales que participaron son personas a las que admiro profundamente. 

Y yo estaba allí! Rodeada de todos ellos!

Os confieso que la inseguridad se apoderó de mí en varios momentos y que tuve que hacer un gran ejercicio de mirarme y valorarme. Supongo que es humano descontarnos valor cuando algo bueno nos pasa, pero verlo y reconducirlo es vital para vivir conectadas con nosotras mismas.

Había sido todo tan intenso que el fin de semana antes del lanzamiento del Congreso me fui con copadre, los dos solitos, a nuestro rincón favorito en Zahara de los Atunes. 

Y allí, disfrutando del mar y de la mejor compañía, tuve una gran idea para apoyar a Elisa en la difusión de esta maravillosa formación. 

Escribí a muchos de los ponentes. Les propuse un “mini-directo” en Instagram para poder hablar de lo que podían obtener las familias con aquel Congreso. 

Y fue maravilloso. Conocí a personas estupendas y profesionales increíbles con los que pude charlar (tanto en los directos como por privado, con aquellos con los que no cuadramos fecha finalmente).

Y así, atareada e ilusionada, llegamos a la semana del Congreso. Fue fantástico observar cómo tantas familias estuvieron abiertas al aprendizaje y al crecimiento. 

Admiro profundamente que existan personas con esta capacidad y esta consciencia.

Tras el día de mi ponencia, curiosamente varias mamás se pusieron en contacto conmigo: “Rocío, estoy atrapada en la crisálida, necesito ayuda”. 

Y dicho y hecho. 

He tenido (y tengo) el privilegio de dedicar mis horas de trabajo a algo que me apasiona a lo largo de este 2021… Acompañar familias a romper la crisálida y salir de esa rueda de hámster es algo que me llena el alma

Sesiones Cara a Cara para poder tratar cada caso como único.

Círculos de Comadres para el acompañamiento en tribu, para aprender sosteniéndonos.

Programas Conéctate para la catarsis, la reconexión absoluta y profunda.

Además de Talleres, Charlas, Webinars…

Tienes a tu disposición en este pequeño rincón, muchas posibilidades para no sentirte sola en este camino, para recorrerlo de mi mano. Te aseguro que se cómo te sientes.

Yo también estuve allí.

Decomadreo es para todas nosotras, porque no estamos solas comadres.

Y por esta oportunidad que me ofreció Elisa, por esta labor que ahora realizo y por todas las que confiasteis, confiáis y confiareis en mí, defiendo una y otra vez, que JUNTAS, SUMAMOS.

Gracias por ser y estar.

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